La Primera C ya tiene campeón. Y aunque el resultado final diga 6 a 1, cualquiera que haya estado en el Verde Césped sabe que los números cuentan apenas una parte de la historia.
Porque cerrar un campeonato nunca es sencillo. Hay equipos que llegan a la última recta con ventaja y se desmoronan. Hay otros que sienten el peso de la oportunidad. Y hay algunos que logran atravesar los nervios para terminar tocando el cielo. Eso fue lo que hizo el conjunto de Franco Salvatore, que venció a Papota FC y se aseguró el título una fecha antes del final, coronando una campaña que ya forma parte de las más recordadas de la categoría.
Pero el partido estuvo lejos de ser un trámite. De hecho, durante buena parte de la mañana se jugó más con el corazón que con los pies. Había tensión. Había ansiedad. Había una copa esperando detrás de los noventa minutos. Y cuando aparece semejante premio, hasta los equipos más sólidos sienten el peso de la responsabilidad.
Papota entendió perfectamente el contexto y salió a competirlo como una verdadera final. Pepe Pérez sostuvo al equipo durante largos pasajes con intervenciones enormes. La Pantera Moralez protagonizó una de las tareas defensivas más destacadas de la fecha. Porque si hay algo difícil en esta categoría es controlar a Enzo Guzmán. Sin embargo, Moralez lo persiguió, lo incomodó y le quitó espacios durante gran parte del encuentro. Tanto fue así que el propio Enzo terminó modificando su función habitual. El nueve pivote más determinante de la divisional debió abandonar zonas ofensivas y retroceder varios metros para convertirse prácticamente en líbero durante buena parte del segundo tiempo.
Eso habla tanto de la inteligencia de Moralez como de la generosidad táctica de Guzmán. Mientras tanto, Juan Llorens también aportaba lo suyo y el partido seguía abierto. Porque un equipo llegaba, pero el otro resistía. Uno encontraba los espacios, pero el otro encontraba respuestas. Y cuando parecía que Papota podía meterse definitivamente en partido apareció una de esas jugadas que terminan definiendo campeonatos.
La oportunidad del empate estuvo. Y fue clarísima. Pero Thiago Otero respondió con una atajada monumental. De esas que valen más que un gol. De esas que los grandes arqueros guardan para los días importantes. La pelota no entró. Y del otro lado llegó inmediatamente el contraataque que terminó convirtiéndose en el 3 a 1. El fútbol tiene esas crueldades. A veces entre el empate y quedar dos goles abajo hay apenas una atajada.
A partir de allí empezó a cambiar definitivamente la historia. Los nervios comenzaron a transformarse en confianza. El reloj empezó a jugar a favor del líder. Y cuando apareció el cuarto gol, recién entonces se percibió que el campeonato empezaba a tener dueño. No porque Papota bajara los brazos. Todo lo contrario. Los de Juarez siguieron compitiendo hasta el final. Dejaron una actuación dignísima y mostraron valores individuales que merecen ser destacados. El propio Pepe bajo los tres palos. La Pantera Morales en la marca. Juano aportando fútbol y personalidad. Fueron ellos quienes mantuvieron vivo el suspenso durante buena parte de la tarde/noche y quienes obligaron al campeón a jugar un partido serio de principio a fin. Pero esta vez no alcanzó.
Porque enfrente había un equipo que venía construyendo algo importante desde hace meses. Y quizás ahí esté la verdadera dimensión de este título. Porque no hace tanto tiempo este mismo grupo ocupaba el otro extremo de la tabla. El año pasado le tocó sufrir. Le tocó perder. Le tocó atravesar esos domingos donde parece que nada sale bien. Y sin embargo siguió trabajando. Siguió insistiendo. Siguió creyendo.
Marcelo Bielsa suele decir que el éxito auténtico es la superación de uno mismo. Y si existe una frase que describe a este campeón, probablemente sea esa. Porque más allá de los resultados, el gran triunfo fue la transformación. Franco Salvatore logró construir un equipo competitivo, convencido y solidario. Encontró respuestas futbolísticas, fortaleció la identidad del grupo y potenció una plantilla que terminó mostrando jerarquía en todos los sectores de la cancha.
Ahí aparecen nombres propios imposibles de ignorar. Enzo Guzmán, determinante durante todo el torneo. Rama Aira Pace, capaz de romper partidos cuando encuentra espacios. Thiago Carabajal aportando calidad y desequilibrio. Y detrás de todos ellos, Thiago Otero, uno de los arqueros más confiables y decisivos de la categoría.
También merece un reconocimiento el trabajo silencioso que muchas veces no aparece en las estadísticas. La tarea del profe Decastelli, acercando jugadores, potenciando recursos humanos y colaborando en la construcción de un plantel que terminó teniendo variantes de sobra para afrontar cada desafío. Por eso, cuando el marcador terminó mostrando un contundente 6 a 1, ya no importaban demasiado los números.
Lo importante era la imagen. Los abrazos. Las sonrisas. La sensación de misión cumplida. La certeza de que después de un camino largo, con obstáculos, caídas y aprendizajes, el conjunto de Salvatore llegaba a la cima. El torneo ya tiene dueño. Y esta vez, nadie podrá decir que no la fue a buscar.
Papota FC
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Un Equipo FC
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1 |
6 |
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| Nro | Jugador | Goles | Pts | Nro | Jugador | Goles | Pts |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Pérez, Agustín | 7,0 | 1 | Otero, Thiago | 8,0 | ||
| 2 | Colonna, Martín | 6,5 | 4 | Bidigaray, Thiago | 1 | 7,5 | |
| 4 | Moralez, Ignacio | 6,5 | 5 | Decastelli, Franco | 7,0 | ||
| 5 | Moreno, Diego | 1 | 6,0 | 7 | Pets, Lucas | 1 | 7,0 |
| 7 | Sammartino, Luciano | 6,0 | 9 | Cerneaz, Lucas | 7,0 | ||
| 8 | Llorens, Juan | 6,5 | 10 | Salvatore, Franco | 7,0 | ||
| 11 | Orellano, Lucas | 6,0 | 13 | Iglesias, Juan Cruz | 7,0 | ||
| 16 | Aira Pace, Ramiro | 3 | 9,0 | ||||
| 18 | Guzmán, Enzo | 1 | 7,5 | ||||
| 20 | Carabajal, Thiago | 7,0 | |||||
| 24 | Rodríguez, Santino | 7,0 | |||||
| PROMEDIO: | 6,36 | PROMEDIO: | 7,36 | ||||
| PARTIDO: Clásico | ÁRBITRO: Ezequiel | ||||||
| AMONESTADOS: Sammartino, L. (Papota FC) | |||||||
| Un Equipo FC | 4 - 3 | Papota FC |
| Un Equipo FC | 3 - 5 | Papota FC |
| Un Equipo FC | 0 - 1 | Papota FC |
| Papota FC | 3 - 4 | Un Equipo FC |
| Toco y No Voy | 2 - 3 | Manchester Tiki |
| Inter Nados | 5 - 8 | Cicloneta FC |
| Asado Group | 9 - 2 | París Saint-Fernet |
| Papota FC | 1 - 6 | Un Equipo FC |