Asado Group venció 9 a 2 a París Saint-Fernet y el resultado parece contar una historia sencilla, pero la realidad es bastante más profunda que un marcador amplio. Porque a esta altura de los campeonatos los puntos pesan, las tablas condicionan y las emociones muchas veces juegan más que las piernas. De un lado estaba el escolta de la categoría, un equipo que todavía pelea por el ascenso y que durante buena parte del torneo pareció destinado a quedarse con todo. Del otro, París Saint-Fernet, el único equipo que todavía no pudo ganar en este Apertura, una realidad que duele cuando uno mira los números, pero que no refleja completamente lo que se ve domingo tras domingo dentro de la cancha.
Porque hay equipos que se abandonan cuando las cosas salen mal. Hay equipos que desaparecen. Hay equipos que dejan de creer. Y después está París Saint-Fernet. Un grupo que sigue viniendo, sigue intentando, sigue probando variantes, sigue buscando respuestas. Jugadores nuevos, sistemas distintos, cambios de nombres, modificaciones tácticas. Han buscado por todos lados esa primera alegría que todavía les viene esquivando. Y aunque la tabla hoy los encuentre en el fondo, sería injusto reducir su torneo solamente a eso.
El fútbol amateur tiene estas historias. Las rachas existen. A veces se vuelven pesadas. Parecen una mochila imposible de sacarse. Pero también la historia del Verde Césped demuestra que ningún presente es para siempre. Sin ir más lejos, equipos que alguna vez terminaron últimos supieron volver para ser campeones. Pasó con A la Tibia. Pasó con el actual campeón de la categoría. Equipos que conocieron el fondo y después conocieron la gloria. Por eso cuesta creer que este presente vaya a ser el capítulo final de París Saint-Fernet.
Hoy están atravesando la tormenta. Y cuando uno está bajo el agua parece imposible imaginar el horizonte. Pero la realidad es que siguen compitiendo, siguen formando grupo y siguen construyendo algo. Como decía Marcelo Bielsa, el éxito no está solamente en llegar, también está en insistir cuando nadie garantiza que vas a llegar. Y París viene haciendo exactamente eso.
Por eso merece una mención especial Facu Díaz. Porque conducir un equipo cuando todo sale bien es relativamente sencillo. Lo difícil es sostener la bandera cuando los resultados no aparecen. Seguir convocando. Seguir creyendo. Seguir marcando el rumbo. Y el capitán de París lo viene haciendo cada domingo. Incluso esta vez encontró su gol, una pequeña recompensa en medio de una temporada que viene siendo dura, pero que seguramente terminará fortaleciendo mucho más al grupo de lo que hoy imaginan.
Del otro lado estaba Asado Group, que vive una contradicción curiosa. Porque si uno observa la tabla, están exactamente donde muchos quisieran estar. Peleando arriba. En zona de ascenso. Con posibilidades concretas de cerrar un torneo enorme. Sin embargo, da la sensación de que todavía les quedó una espina clavada. Durante gran parte del campeonato fueron dominadores. Parecían encaminados al título. Pero algunos puntos cedidos en las últimas fechas terminaron cambiando el panorama y dejando escapar esa ilusión que parecía tan cercana.
Y cuando uno estuvo tan cerca de algo grande, a veces cuesta disfrutar lo que igualmente sigue siendo una campaña extraordinaria. Sin embargo, el fútbol no suele regalar demasiado tiempo para lamentarse. Asado salió a la cancha y volvió a demostrar por qué es uno de los mejores equipos de la categoría. Encontró espacios, fue contundente cuando tuvo que serlo y terminó construyendo una goleada que lo mantiene de pie en la pelea grande.
Ahora les queda una final más. Una sola. Cuarenta minutos para confirmar que merecen el ascenso. Cuarenta minutos para sostener todo lo bueno que construyeron durante el torneo. Cuarenta minutos para evitar que los que vienen por detrás les arrebaten el sueño en el último suspiro.
Porque esa es otra de las maravillas de esta Primera C. Nada está cerrado. Nada está resuelto. Mientras Asado intenta asegurar su lugar, detrás aparecen equipos como Toco y No Voy o Manchester Tiki esperando una combinación, una oportunidad, un milagro futbolero que les permita cambiar su destino en el último capítulo.
Por eso el 9 a 2 vale tres puntos, pero significa mucho más. Significa llegar vivos. Significa llegar dependiendo de uno mismo. Significa seguir soñando. París Saint-Fernet volvió a tropezar, pero volvió a presentarse, volvió a luchar y volvió a dejar señales de un grupo que se niega a rendirse. Asado Group volvió a ganar y se aseguró llegar a la última fecha mirando hacia arriba. Dos realidades opuestas. Dos estados de ánimo distintos. El mismo amor por jugar. Y mientras la temporada se acerca a su desenlace, el Verde Césped vuelve a demostrar que siempre encuentra una historia nueva para contar.
Asado Group |
París Saint-Fernet |
||||||
9 |
2 |
||||||
| Nro | Jugador | Goles | Pts | Nro | Jugador | Goles | Pts |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Larralde, Tomás | 7,5 | 1 | Misero, Axel | 6,0 | ||
| 3 | Vergara, Matías | 3 | 8,0 | 2 | Díaz, Facundo | 1 | 7,0 |
| 4 | Vignes, Francisco | 7,0 | 5 | Díaz, Thomas | 6,0 | ||
| 5 | Ferrero, Santiago | 7,0 | 7 | Díaz, Valentín | 6,0 | ||
| 6 | Porco, Luciano | 7,0 | 8 | Ferro, Luciano | 1 | 6,0 | |
| 7 | Viloria Vázquez, R.N. | 7,0 | 10 | Gómez, Federico | 6,0 | ||
| 8 | Williams, Luciano | 7,0 | 80 | Pérez, Fernando | 6,0 | ||
| 9 | Guillamón, Alejo | 7,0 | 90 | Barcelo, Bruno | 6,0 | ||
| 10 | Cristal, Lucas | 6 | 9,0 | ||||
| 11 | Melián, Nicolás | 7,0 | |||||
| PROMEDIO: | 7,35 | PROMEDIO: | 6,13 | ||||
| PARTIDO: Rapido | ÁRBITRO: Ezequiel | ||||||
| AMONESTADOS: Pérez, F. (París Saint-Fernet) | |||||||
| París Saint-Fernet | 1 - 9 | Asado Group |
| Asado Group | 10 - 5 | París Saint-Fernet |
| Toco y No Voy | 2 - 3 | Manchester Tiki |
| Inter Nados | 5 - 8 | Cicloneta FC |
| Asado Group | 9 - 2 | París Saint-Fernet |
| Papota FC | 1 - 6 | Un Equipo FC |