La Cicloneta venció 8 a 5 a Inter Nados en uno de esos partidos que la tabla no condicionaba demasiado, pero que igual terminan diciendo muchas cosas sobre el presente y el futuro de los equipos. Ninguno llegaba peleando el ascenso y en la Primera C tampoco existe el fantasma del descenso, por lo que la tarde se prestaba para mostrar versiones, probar variantes y empezar a pensar en lo que viene. A veces esos partidos, justamente por no tener la presión de los puntos, terminan siendo escenarios ideales para que aparezcan rendimientos individuales extraordinarios. Y eso fue exactamente lo que pasó.
Porque Naza Alegre jugó uno de esos encuentros que quedan dando vueltas en las charlas posteriores. Cinco goles, dos asistencias y una influencia absoluta sobre todo lo que produjo La Cicloneta en ataque. Estuvo en todas. Cuando había que acelerar, aceleró. Cuando había que definir, definió. Cuando había que asistir, asistió. De esos futbolistas que parecen jugar unos segundos antes que el resto. Y cuando Alegre está así, la diferencia se nota. Hace tiempo que varios equipos del Verde Césped lo saben. La Cicloneta con él enchufado es un equipo. Sin él, muchas veces es otro completamente distinto.
Inter Nados intentó competirlo. Como siempre. Porque calidad le sobra. Tiene jugadores para jugar de igual a igual contra cualquiera de la categoría. El problema es que muchas veces termina entrando en peleas paralelas que lo sacan de eje. Y ahí aparece una historia repetida de este Apertura. Por momentos los Profes del Tino parecen competir contra el rival, contra ellos mismos y también contra las decisiones arbitrales. Y cuando eso sucede, el fútbol empieza a perder nitidez.
Lo curioso es que el fútbol tiene una contradicción que existe desde siempre. El árbitro puede equivocarse porque forma parte del juego. De hecho, los errores arbitrales vienen incluidos en el paquete desde que existe este deporte. Vinieron antes del VAR, siguieron después del VAR y probablemente sigan existiendo siempre. Como decía Ángel Cappa, el error es parte de la naturaleza humana y el fútbol no escapa a eso. El problema aparece cuando los equipos quedan atrapados demasiado tiempo en esa discusión y dejan de enfocarse en lo único que realmente pueden controlar.
Inter Nados volvió a quedar envuelto en ese escenario. Algunas decisiones generaron fastidio, hubo protestas y el partido se fue inclinando hacia un terreno emocional que nunca los favorece. Encima llegó una expulsión que terminó de complicar todo. Es cierto que para ese momento el marcador ya mostraba una ventaja importante para La Cicloneta y la sensación era que el resultado venía encaminado, pero quedarse con un hombre menos terminó apagando las últimas esperanzas de reacción.
A partir de ahí el partido prácticamente quedó sentenciado. Y sería injusto atribuir la diferencia únicamente a esa situación porque La Cicloneta había hecho méritos suficientes para construir la ventaja. Jugó mejor, aprovechó sus momentos y tuvo a la gran figura de la tarde inspiradísima. Kevin Garabán y compañía saben que vienen atravesando un torneo de cambios, de altas y bajas, de búsquedas permanentes y de intentos por encontrar la mejor versión del equipo. Pero también saben algo que varios rivales ya comprobaron en carne propia: cuando logran reunir a sus piezas importantes y encuentran continuidad, son bastante más peligrosos de lo que la tabla sugiere.
Por eso el 8 a 5 final deja sensaciones distintas para ambos lados. Para La Cicloneta significa una confirmación de potencial. Una muestra de que tienen herramientas para competir mucho más arriba de lo que lograron hacerlo durante varios tramos del campeonato. Para Inter, en cambio, vuelve a quedar la sensación de que el techo está ahí nomás, al alcance de la mano, pero que todavía necesitan encontrar una estabilidad emocional que les permita sostener todo el talento que tienen dentro de la cancha.
Porque fútbol hay. Jugadores hay. Intenciones también. Tal vez ahora el desafío sea aprender a atravesar los momentos de tensión sin perder el rumbo. Como decía Menotti, la pelota siempre tiene más respuestas que la protesta. Esta vez La Cicloneta encontró esas respuestas y se quedó con una victoria contundente. Inter Nados deberá seguir buscando las suyas.
Inter Nados |
Cicloneta FC
|
||||||
5 |
8 |
||||||
| Nro | Jugador | Goles | Pts | Nro | Jugador | Goles | Pts |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Falcon, Franco | 6,0 | 1 | Martínez, Dante | 7,0 | ||
| 5 | Krikorian, Romeo | 1 | 6,5 | 3 | Choque, Agustín | 7,0 | |
| 6 | Mayoral, Lautaro | 6,0 | 4 | De Felipe, J. Manuel | 7,0 | ||
| 7 | Zumarraga, Federico | 1 | 6,0 | 5 | Alarcón, Franco | 7,0 | |
| 9 | Zumárraga, Lucas | 1 | 6,0 | 6 | González, Máximo | 7,0 | |
| 10 | Vázquez, Marcos | 2 | 6,0 | 9 | Sosa, Sebastián | 2 | 8,0 |
| 10 | Genovese, Matías | 1 | 7,5 | ||||
| 80 | Alegre, Nazareno | 5 | 9,5 | ||||
| PROMEDIO: | 6,08 | PROMEDIO: | 7,50 | ||||
| PARTIDO: Entretenido | ÁRBITRO: Ezequiel | ||||||
| AMONESTADOS: Mayoral, L. -Roja-; Zumarraga, F.; Vázquez, M. (Inter Nados) | |||||||
| Cicloneta FC | 6 - 8 | Inter Nados |
| Toco y No Voy | 2 - 3 | Manchester Tiki |
| Inter Nados | 5 - 8 | Cicloneta FC |
| Asado Group | 9 - 2 | París Saint-Fernet |
| Papota FC | 1 - 6 | Un Equipo FC |